Pero como soy goloso, quería disfrutar también de las termales, así que le puse un motor Rimfire Outrunner de 950 KV y hélice plegable 12x6 para subirlo hasta las corrientes.
Ansioso por volarlo, me fui a una ladera un día de poco viento.
El primer vuelo de prueba estuvo magnífico. 45 minutos de vuelo con batería lipo de 1300 mAh. Luego lo bajé para cambiar la batería y ajustar el centro de gravedad. Nuevamente al aire, se elevó graciosamente hacia el cielo ascendiendo rápidamente en generosos círculos. Pensé que sería buena idea ascender hasta casi perderlo de vista, así que simplemente dejé que subiera.
Cuando ya casi no podía distinguirlo corté el poder y, oh! sorpresa. El planeador siguió ascendiendo hasta perderse completamente de vista.
Asustado mantuve la vista hacia el cielo por largos minutos, hasta que de pronto pude ver a lo lejos al Gentle Lady descendiendo rápidamente hacia el fondo del valle. Nuevamente lo perdí de vista cuando se precipitó definitivamente a tierra lejos del alcance de mi radio.
Bajé el cerro y busqué con pocas esperanzas los pedazos del planeador para rescatar al menos la electrónica. Pero no lo encontré. Desesperanzado subí hasta la cima y decidí bajar a explorar en otro lugar aún más alejado en el fondo del valle.
Una vez abajo, luego de una larga búsqueda, entre unas vacas que pastaban tranquilamente encontré el Gentle Lady clavado en la tierra.

Es increíble, pero al planeador no le pasó absolutamente nada. Tampoco a la hélice, o al motor que los encontré bajo tierra. Sólo tuve que quitarles el barro y conectar nuevamente la batería.
Desde ese día bauticé al vetusto velero de viento como "Gentle Highlinder"